Capítulo 7: Accidente con la Tierra

Katherina:

Sonreí al ver como ellos dos se besaban, miré por el parabrisas. Normal que mi madre, Atenea, se enfadará con Poseidon, si alguien se dedicase a entrar en mi casa con su novia yo también me enfadaría. Así que la historia de Medusa es verdad. Los dos se veían en el templo de mi madre hasta que Atenea se cansó de aquello, porque decían que era una ofensa y la maldijo. Pobre. Ser toda su vida un monstruo. Solo espero que eso no interfiera en lo que hay entre Dimitry y yo. Solo hay una amistad pero quiero al menos conservarla.

Llegamos a Atenas y aparcamos enfrenté de un museo, no había mucha gente alrededor.

-Que poca gente. -Observó Ruth-.

-Sí,-contesté- este museo no está a los ojos de los humanos, ¿no?-les miré y ellos dos asintieron-Perfecto-resoplé y salí fuera del coche-.

Los tres salieron del coche y juntos nos dirigimos al museo. ¿Estaba preparada para ver a algo parecido a mi madre? Creo que no. Entramos en el museo y justo dimos con una sala grandísima y con el techo tan alto que al mirar parecía que mirabas el propio cielo porque en él había nubes y rayos. Miré a mí alrededor y vimos doce tronos colocados en forma de U.

-Los dos de allí,-Alexander señaló los dos tronos que no pertenecían a la fila derecha e izquierda-son de Zeus y de Hera, diosa del matrimonio.

-Los demás son de los otros dioses, en la izquierda están concretamente los cinco dioses en este orden, Poseidon, mi padre, Ares, dios de la guerra, Apolo, dios del Sol, la belleza y la música, Hefesto, dios del fuego y la forja y Hermes, dios mensajero y de los viajeros. Luego en la derecha están las diosas y Dionisio, dios del vino. Son Afrodita, Atenea, Artemisa, diosa de la Luna, la cacería y los animales salvajes,y Deméter, diosa de la tierra y los cultivos.-Explicó Dimitry-.

-Esto es…increíble.-Comentó Ruth con asombro y mirando detenidamente a los tronos, como si estuviera analizando de que están hechos cada uno-.

Yo simplemente me dedicaba a mirar las estatuas, miré la de Atenea, mi madre, me impresionó mucho, era tan bella y tan hermosa que parecía mentira que se dedicara a la guerra y la lucha. Miré la de Afrodita y simplemente me pareció que era una mujer perfecta, no pude diferenciar bien el color de las cosas, estaban hechas a piedra pero apostaría que todo lo de Afrodita aparentemente era perfecto, sin ningún defecto ni debilidad. Mi madre parecía sabía también, miré la estatua de la siguiente diosa, Artemisa, tenía cara infantil respecto a las demás, quizás mucho más joven pero en su mirada se veía una mirada indomable, seguí observando a la otra diosa, Deméter, esta no parecía nada del otro mundo pero si te fijabas veías como si tuviese mucha fuerza en sus ojos, como si pudiera hacerte morder el suelo con solo una mirada, es extraño una expresión así en ella, normalmente las únicas que luchan son Artemisa y Atenea, las otras restantes son pacíficas. Miré las estatuas centrales, Zeus y Hera, parecían la típica pareja casada de familia que se dedicaban a cuidar de sus hijos y familiares. Pero algo en la mirada de Zeus me dio a entender que él no era tan dulce como un padre normal, era severo y cruel, tenía odio en su mirada pero también tenía miedo, Hera , en cambio, tenía una mirada risueña y tranquila, dulce y serena. Miré la estatua de Poseidon, tenía esa mirada con la que puedes relajar a cualquiera, la que te hipnotiza de manera instante, la que te duerme. De las estatuas de los dioses no se podía decir mucho, expresaban casi las mismas cosas, Ares se notaba enseguida que era fuerte y poderoso, tenía una mirada de orgullo y de rencor. Apolo parecía brillar alrededor de todos, como si los demás fueran algo oscuro y el fuese una bombilla, su mirada daba calidez pero a la vez te agobiabas del calor.  Hefesto también tenía una mirada cálida pero no como la de Apolo, esta era mucho más calurosa y enseguida te dabas cuenta que posiblemente sus ojos estuvieran hechos con fuego. Hermes era el dios que parecía más despistado y más nervioso, tenía una mirada precavida y atenta a todo, como si pudiera escaparse algo y tuviese que recurrir a la fuerza. Miré a Dionisio, sinceramente y sin ofender pero tenía una mirada de borracho, no hay más que decir respecto a él.

-Es idéntico a la sala de reuniones del Olimpo.-Comenté-

-Exacto, os hemos traído aquí para que los veáis , más o menos.-Respondió Dimitry-.

-Si pues vámonos, tengo sueño-Replicó Ruth-.

Cuando salimos del museo y nos montamos en el coche , se me produjo una extraña sensación, mi instinto me decía que no fuésemos en coche pero lo ignoré. Nos montamos en el coche con Alexander y Ruth atrás, miré por el parabrisas mientras los iba escuchando.

-Ruth, he de decirte algo y no es fácil para mí pero tengo que intentarlo. Mira, no sé qué me pasa contigo pero , hay algo que me atrae a ti y no creo que sea tu parte de diosa, es algo más. Ruth,-la miró con seriedad-creo que me estoy enamorando de ti.

Ruth simplemente se limitó a una cosa, se acercó más y le susurró “y yo de ti, te quiero” y entonces se besaron. Yo miré a Dimitry, él me miró y los dos reímos, de repente algo surgió de la carretera, un trozo de asfalto se elevo tanto que cubría la altura de nuestro coche, gritamos los cuatro y nos chocamos de lleno contra ese trozo de tierra levantada. Salimos del coche.

-¿Pero qué..? –dijo Dimitry-.

-¿Hades?.-Preguntamos las dos a coro-.

-Sam-Respondió Alexander-.

Miramos los cuatro a nuestro alrededor pero no vimos nada, sin venir a cuento un árbol se movió, al principio todos creímos que era producto de nuestra imaginación, pero no, algo brillo y el árbol se convirtió en una chica de mi edad, pelo largo y marrón, pero no normal, era como si llevase la propia tierra en su pelo, sus ojos eran negros pero tenían un destello marrón en cada uno , como si el marrón fuera su segundo color.

-Este no es Sam-rió Dimitry-, ¿cómo tú por aquí?

-Pues ya me ves, os vi en el museo y digo, ¿por qué no pararles? Hacía mucho que no os veía, ¿qué ha sido de vosotros?

-Nada en especial, ¿ya sabes lo de nuestra búsqueda?-se unió Alexander a la conversación-.

Ruth y yo tosimos disimuladamente para que se callaran y nos dijeran que es lo que ocurría.

-Así, perdón, está es Ariel, hija de Deméter, una vieja amiga.-Aclaró Dimitry-.

-Y tan buena amiga, os oculté durante un buen tiempo debajo de la tierra, casi en el reino de Hades.

-Sí y te lo agradecemos.-La sonrió-.

-Estas dos son, Ruth , hija de Afrodita y Katherina, hija de Atenea.-Argumentó Alexander-.

-Vaya, son …parecidas a las madres.-Nos observó muy atentamente, se acercó a nosotras y era como si nos estuviera haciendo un chequeo médico-.¿Son majas?

-Bastante-Constataron los dos tocándose los labios-.

-Ajá, ya entiendo-se rió y nos miró-.¿Sois mudas?

-Que va, lo que pasa es que me impresiona tu pelo, ¿qué tipo de champú usas?-dijo Ruth-.

-¿Eso me preguntas?

-Déjala, solo se fija en eso.-Interrumpí-.

-Eh, que eso es lo más importante –Se cruzó de brazos-.

-Si claro.-Ariel y yo rodamos los ojos-.

Alexander y Dimitry le explicaron su idea que tenían para parar a Sam y demostrarles a sus padres de lo que valen. Ariel aceptó sin dudarlo, después, los cinco, más apretujados en el coche, nos dirigimos en un hotel que evidentemente nos tuvimos que colar, esta vez dormimos en camas separadas y yo me alivié de eso. Alexander y Dimitry salieron de la habitación para bajar a coger cosas para cenar. Nos quedamos las tres solas.

-Chicas no se lo he dicho a Alex y Dimitry por miedo-nos dijo-. Pero Sam, no solo planea liberar a los Titanes, es más, ya tiene el plan y gente que le apoya y creo que varios de los que están a su favor son hijos de Olímpicos.

-¿Qué vamos a hacer?-Preguntó Ruth algo asustada-

-Estar atentas a cualquier cosa que suceda a nuestro alrededor, cada vez que alguien se nos una a nosotros tendrá que jurar por la Laguna Estigia que jamás nos traicionará, si no lo jura, ese o esa, estará con Sam.

-Me he perdido, ¿Laguna Estigia?

-Es uno de los ríos sagrados de los dioses, concretamente está en el inframundo con los sueños perdidos y los recuerdos muertos de los espíritus.-Contesté, no sé cómo ni porqué pero lo sabía.-

-Exacto.-Confirmó Ariel mirándome atónita-.Sam es más fuerte de lo que pensáis, es inteligente y sabe cómo hacer las cosas y sabéis que no se va a rendir y si por el camino se tiene que llevar a varias almas, lo hará.

-¿Por qué hace esto?-Preguntó Ruth con mucho miedo-.

-Por vengar a su padre, ya sabéis que, Zeus y Poseidon dieron a Hades El Inframundo, un territorio lleno de soledad. Así que Hades los odia y por eso ha convencido a su hijo para que le ayude en su venganza, si consigue lo que propone acabará con todo el mandato de Zeus y sería el fin para los dioses y los mortales, Hades estaría al mando porque los Titanes le dejarían a cambio de su libertad y Hades es mejor que nadie en hacer tratos. Por eso Sam lo hace, para vengar a su padre del miserable reino que le dieron sus hermanos.

Las dos asentimos complaciendo la historia, al final todo era real.
Algo interrumpió la explicación de Ariel, un ruido , afuera , en el bosque que teníamos al lado. Nosotras salimos por la ventana por miedo de que alguien nos viese, eran solo dos pisos así que, salte y caí rodando, sin problemas, Ariel dudó pero también se tiro, Ruth cerró los ojos maldiciendo a todo y se tiró, cuando las dos nos pusimos en pie, nos dirigimos al bosque, yo delante de ellas, algo brilló en mis manos, de repente note un tacto caliente en mis manos y cuando el brillo cesó, vi que tenía una espada de bronce celestial en mis manos, deduje que había sido forjada en el Olimpo, tenía inscripciones en griego antiguo, pero no sé como supe lo que era, ponía “Katherina”, esa espada llevaba mi nombre, la cojí con firmeza, miré al cielo y sonreí.

-Gracias madre.-musité-

Avanzamos por el bosque, yo con menos miedo, sabía que mi madre me quería y me intentaba proteger y por eso me había forjado una espada aposta para mí. Giré la espada y ese bronce celestial brilló con una fuerza que Ruth y Ariel se quejaron. Yo me reí. Algo cortó nuestros pasos y nuestras risas, algo frío y triste nos paso rápido y veloz rozándonos. Todas paramos en seco, cada vez el aire era más frío, eché el aliento al aire y se convirtió en un vaho. Las tres nos pusimos espalda contra espalda, yo con la espada en mis manos, Ruth con algunas piedras en las manos y Ariel con las manos listas para levantar la tierra. Algo se presentó delante nuestra y las tres empezamos a tiritar de miedo, una imagen de un chico alto se fue aclarando a medida que se iba acercando. Era muy guapo y muy sexy, con ojos negros carbón, parecía que llevase la muerte en sus ojos, llenos de odio y rencor, el pelo negro más que negro, el sonrió, tenía una sonrisa fría y triste. Las tres nos quedamos quietas ante él, era sexy y guapo sí, pero no superaba a Alex y Dimitry en nada. Aun así consiguió que las tres nos quedáramos mirándole directamente en los ojos. Siguió sonriendo fríamente, como si no le importará lo que nos pudiera hacer

-Hola, soy Sam, hijo de Hades.- 

Capítulo Anterior                                                    Siguiente Capítulo


Escrito por: Dyslar

2 comentarios:

  1. Hola, hola :D
    Creo que ya son horas de que comente por aquí jaja
    La historia me está gustando mucho, la trama está bastante bien y a mí siempre me ha encantado la mitología, así que eso es un punto extra xDD
    Por otra parte encuentro un par de critiquejas que paso a enumerar:
    1.- En ocasiones repetís muchas palabras, como por ejemplo, lo de que se ponen rojos. Podríais cambiarlo por sinónimos como enrojeció, se puso colorado, se ruborizó, etc.
    2.- Abusáis de las comas. Intentad leerlo en voz alta y veréis cómo, en algunos sitios, deberíais sustituir las comas por puntos o puntos y coma.
    3.- Las faltas de ortografía. Sí, si te acostumbras a ponerlas es complicado desacostumbrarse (lo sé por experiencia propia), pero se puede con un poco de esfuerzo :)
    4.- Es Río o Laguna Estigia, no Estigio xDD
    Y bueno, creo que no tengo nada más que añadir. Seguid así, vais por buen camino :)
    ¡Un beso! (Y espero que no os hayáis tomado a mal mis críticas :S)

    ResponderEliminar
  2. Hola :)
    Sí, respecto al punto 1 te doy toda la razón del mundo, deberíamos poner más sinónimos. Tomaré en consideración lo del punto 2 :) Las faltas de ortografía las revisaré ahora mismo por capítulo cuando cuelgue el último. Y lo del punto 4 no sabía que era así, de todas formas ahora me pongo a buscar en qué capítulo sale y lo corrijo :). No te preocupes si a nosotras nos gusta que sean sinceras con nosotras y digan lo que piensas así que, te lo agradezco.
    Besos y abrazos :)

    ResponderEliminar